¡Pues "
Blanquita" tiene la
pata curada!

¡Puuuffff, menos mal! 100% curada ya, vamos.

Este fin de semana la he estado vigilando, a ver cómo estaba, ¡y ya tiene la pata perfecta!

Ya
se agarra de los palos con todos los dedos de esa pata de forma normal,
ya no echa el dedo de atrás hacia adelante,
no tiene la pata hinchada,
ni morada... ¡vamos que tiene la pata perfectamente!

Además, ya está bastante más activa, buscando la forma de escaparse de la jaula-hospital a la jaula grande con los otros. Así que como está ya bien, el domingo por la mañana (22-marzo) ya la pasé a la jaula grande con los otros 3 mandarines.
Peeeero... le noto
otro problema. ¡Le cuesta volar! A ver, que me explico:
Vale que mientras estaba con la patita mal y en la jaula-hospital (que es más pequeña), veía normal que no se moviera mucho ni se subiera a los palos que estaban más arriba: siempre estaba posada en el comedero (como que se notaba mal, con problemas de movilidad, y prefería quedarse con la comida a mano) o en el suelo. Semanas atrás, y siguiendo vuestros consejos, le puse la "trampa" de ponerle una ramita de panizo (que le encanta) en el palo más alto de la jaula-hospital (para así montarle ese gimnasio en la jaula-hospital y, si quería su premio, tenía que subirse) pues... ¡no funcionó!

¡No se subió! ¡Ni probó en panizo, vamos!
Bien, pues... el domingo por la mañana ya la pasé a la jaula grande y noto lo mismo: que le cuesta volar. Ejemplos:
está en el suelo y sí se puede subir al palito que esté más cerca (porque es un vuelo corto). Ahora bien,
si está en ese palo, y se quiere subir a otro que esté a una distancia de... pongamos poco centímetros más lejos, se queda a medio camino y se cae a plomo al suelo.

Ella se nota que no está bien, y se pasa casi todo el día posada en el comedero (igual que en la otra jaula, con la comida a mano). Es evidente que tiene problemas con el vuelo (
en un vuelo de distancia media, se queda a medio camino y se cae a plomo al suelo),
peeeero... creo que también puede tener un factor psicológico, que le dé miedo. Lo digo porque... visto lo visto, el domingo le cambiamos la disposición de los palos en la jaula y se los pusimos en forma de escalera, para que se pudiera subir a lo más alto de la jaula pero dando saltitos, en vez de volando, ¡y se sube perfectamente, vamos, la tía!

¿
Causas?

Pues desde la ignorancia, diría que su problema con el vuelo se puede deber a:
por un lado, que llevaba 1 mes en la jaula-hospital, que es más pequeña, con poco espacio para moverse, y haya perdido la fuerza/musculatura en las alas, y ahora le cuesta hacer vuelos de media-larga distancia hasta que no recupere la fuerza

(no sé, creo yo, vamos). O tal vez,
por otro lado, es cierto que tiene las plumas raras: de rozarse las alas con el suelo y las rejas de la jaula-hospital, tiene las plumas de las puntas de la alas como deshilachadas, aparte de que se le nota que le faltan plumas por todo el cuerpo (aunque desde hace días, la notamos más emplumada. Eso se va corrigiendo). Porque,
en tercer lugar, descarto casi totalmente que tenga un ala rota. No tiene pinta de eso, y los vuelos cortos los hace bien, aletea bien... no creo que sea eso.
Entonces, no sé si hice bien en pasarla ya a la jaula grande cuando no puede volar muy bien (yo creo que sí. En esa tiene más espacio y así la fuerzo a que se mueva y se ejercite, mientras que en la jaula-hospital, más pequeña, no puede moverse tanto), aparte de que estaba ya desesperada para irse con su macho y otros 2 compis.
En resumen,
Blanquita está ya 100% curada de la pata pero
ahora tiene problemas con el vuelo,
que no hace vuelos de media-larga distancia.
Ella misma se nota que no está bien, porque se lo piensa mucho para ir de un palo a otro (de hecho, está casi todo el día posada en el comedero, con la comida a mano) y, efectivamente,
en los vuelos medianamente largos, se queda a medio camino y se cae a plomo al suelo.
Seguiré informando.