La preparación para afrontar con garantías un concurso debe comenzar en el momento que formamos nuestras parejas de cría, ya que con unos progenitores en perfecto estado de salud, la fase de celo en su punto álgido y las características idóneas de los mismo, se conseguirán buenos ejemplares de una determinada raza.
Un buen pájaro de concurso debe haber tenido un perfecto desarrollo desde su nacimiento por lo que debemos esmerarnos en el tipo de alimentación durante esta fase y recurrir a buenas nodrizas si sus padres biológicos fallan.
La fase quizá mas delicada es el periodo de muda, durante el cual es conveniente una alimentación rica en aminoácidos, sales minerales y calcio, mucha higiene y amplias voladeras, donde puedan hacer ejercicio y fortalecer su musculatura, se debe evitar el hacinamiento y el exceso de luz, de esta manera evitaremos el picaje, de puede dar lugar a quistes y plumas con desarrollo inadecuado.
- Un par de meses antes del inicio de los concursos se escogerán los ejemplares con posibilidades de obtener una buena puntuación, para ello los enjuiciaremos nosotros mismos o con ayuda de un criador mas experimentado, si es un juez mucho mejor.
- Comprobaremos el estado de su plumaje de manera que si tiene alguna pluma muy deteriorada y es necesario su arrancamiento, tenga tiempo para que vuelva a crecer totalmente.
- A ser posible se alojarán en jaulas individuales para que se vayan adaptando a las mismas, con sus barrotes cromados o lacados, Es muy importante que no exista óxido en las mismas, sus manchas en el plumaje son muy difíciles de limpiar y podríamos estropear a un futuro campeón, los accesos para comederos y bebederos deberán ser amplios para no dañar cuello y cabeza, especialmente si portan moñas. La bandeja debe ser de color oscuro y bastante profunda, para evitar que el animal baje al fondo y se ensucie. Frecuentemente se les traspasara a jaulones de vuelo para que se ejerciten y puedan asearse ellos mismo a través del baño.
- Un factor muy importante es la luz solar en los canarios melánicos negros, que necesitan un grado máximo de oxidación en patas y pico (muy apreciado por los jueces), su inconveniente es que se atenuará el lipocromo de las plumas, una forma de evitar esto es colocar en la horizontal de la jaula un cartón que la rodee por completo, de manera que el sol broncee solamente las patas, y el pájaro de esta manera en busca de la luz de la parte alta de la jaula, estira el cuellos y gana esbeltez. A los de gamas lipocrómicas hay que alejarlos lo mas posible de la luz del sol ya que no necesitan oxidación y evitaremos dañar el lipocromo.
- Ponerles frecuentemente baño a su disposición, para que la suciedad no se acumule en su plumaje y se haga imposible de limpiar, y eventualmente pulverizar los ejemplares añadiendo a un litro de agua una cucharada de las de café con glicerina, para dejar la pluma sedosa, brillante y flexible, tambíen es eficaz aplicándola directamente sobre las patas en los casos de escamas, en pocos dias caerán por si solas y además favorece el bronceado en melánicos que necesitan oxidación.
- Se colocarán los ejemplares en un lugar lo mas concurrido posible a fin de que cuando se presenten ante el juez no se vuelvan asustadizos o se queden en un rincón del suelo de la jaula, y se vea perjudicada su puntuación, y para evitar el daño que pudiera ocasionarse en el plumaje.
- La polución es un factor muy importante ya que aparte del prejuicio que le ocasiona a su salud se le pegará al plumaje matándole el brillo y quedando con un aspecto sucio ( especialmente en los ejemplares lipocromos blancos, que quedarán de un tono gris).
- Justo antes de la inscripción en un concurso debe lavarse con sumo cuidado la parte superficial del plumaje, para lo que se utilizará un cepillo o pincel fino y agua tibia con jabón suabe teniendo sumo cuidado con el secado del ave, ya que los concursos tienen lugar en la época mas fría del año.
- Una pluma torcida o deteriorada antes del concurso no debe ser arrancada porque se vería su falta (especialmente remeras y timoneras), por lo que debe ser reparada. Un buen método es el siguiente: introducir la pluma en agua hirviendo, con cuidado de no dañar el pájaro; colocar con mucho cuidado la pluma correctamente; introducir la pluma en agua muy fría. De esta manera se corregirá y quedará colocada adecuadamente.
- Por último cuando el ave regrese al aviario tras el concurso, aplicar un tratamiento de choque contra el estrés y los posibles trastornos gástricos que hubiese podido sufrir por el cambio alimentario.
Esta es la jaula que suele usarse en los concursos de postura, con dos palos, separados de los barrotes lo suficiente para no dañar la cola y con comedero interior, sobre todo para no dañar moñas en los pájaros que las posean.

Y esta es la que suele usarse en los concursos de color.

Los expertos en concursos, a ver si podeis aportar cosas que no aparezcan, que serán muchas


